Mostrando entradas con la etiqueta Competencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Competencia. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de noviembre de 2014

Competir por el espacio

“Naturalmente, la división del espacio tiene una mayor importancia para los peces, que, durante el periodo de reproducción, eligen zonas específicas del lecho marino como nidos o que son por naturaleza territoriales. Con estas especies también es posible reconocer zonas muy concretas y limitadas que responden a necesidades específicas: relaciones sociales, nutrición, reproducción. Los típicos casos de división se encuentran en los blenidos y en los Pomacéntridos así como en las extrañas “anguilas de jardín”, pues los Cóngridos siempre viven fundidos con el sustrato. Estos peces, uno de los pocos casos de vertebrados sésiles vivos, junto con las anguilas congrio y las morenas, tienen un cuerpo con forma de anguila y permanecen dentro de un largo túnel que excavan en la arena en el que se zambullen rápidamente cuando les apunta la linterna de un buzo o sienten cualquier otra potencial amenaza. La parte frontal del cuerpo emerge del túnel y se balancea a medida que se alimenta del plancton que traen las corrientes. Su posición común está determinada estrictamente por el hecho de que ni siquiera en el apareo, que se produce entrelazando la cabeza y el tronco, abandonan totalmente el túnel. Al final de la fase larval, las crías cavan un túnel en el borde de la colonia manteniendo así la unidad”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

lunes, 24 de noviembre de 2014

Competir por el espacio

“Los refugios, simples salientes, oquedades, cuervas, orificios que dejan o incluso los espacios abiertos cerca de los corales y las gorgonias, no son sino parte del espacio ene. Que viven los peces y están destinados a ser ocupados, durante periodos variables. Se trata de un lugar más reducido que el destinado a la nutrición, y suele tener unas características bien definidas suficientemente conocidas por los peces que lo utilizan, como para llamarse “guarida”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

Foto Cyana Todo Buceo

domingo, 23 de noviembre de 2014

Competir por el espacio

“Dos especies de blenidos pueden convivir en proximidad aunque ambos usen los orificios que dejan en los corales las esponjas y los moluscos perforadores. Unos elegirán los huecos horizontales y los otros preferirán los verticales. Esta elección, a su vez, influirá en la alimentación y los hábitos sociales de las dos especies, evitando que se produzcan conflictos y situaciones de competencia. El hecho de compartir el espacio, al menos en organismos capaces de moverse, ha de ser interpretado de un modo más amplio y menos rígido de lo que se piensa. Los confines dentro de los cuales se mueve la especie exceden el espacio necesario para alimentarse, reproducirse y cumplir otras funciones”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

sábado, 22 de noviembre de 2014

Competir por el espacio


“Una diferenciación en la alimentación igualmente compleja fue la que se ha observado en el pez ardilla nocturno, aunque viven principalmente de crustáceos, tienen diferentes terrenos de caza y cada uno selecciona su presa con arreglo al tamaño y al tipo (cangrejos, gambas etc) Gracias a ello, siente especies potencialmente competitivas pueden cohabitar en el prefecto equilibrio. El concepto de espacio vital para los organismos del arrecife, como par a todos los seres vivos, debe extenderse no obstante al concepto más preciso de “nicho ecológico”, sino también su papel dentro de la comunidad y su posición en lo que se refiere a los gradientes medioambientales que, en un arrecife, pueden consistir en la exposición a las corrientes, la intensidad de la luz, la naturaleza del sustrato y la mayor o menor presencia de grietas”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

viernes, 21 de noviembre de 2014

Competir por el espacio


“Esto haría pensar que la biodiversidad de los arrecifes de coral debe adscribirse a una comunión precisa de los recursos, en el más amplio sentido de la palabra. Dicho fin se consigue principalmente a través de una extrema especialización en la exploración de la comida disponible. Una comparación del tipo de presa capturada por 17 especies de Serránidos y 17 Escorpéndios, todos ellos carnívoros y habitantes de la misma sección del arrecife, reveló que cada especie se distinguía de la otra tanto por el periodo en el que cazaba y el tamaño de la presa, como por la zona en la que vivía y cazaba. En particular, sólo una especie de Serránidos se alimentaba de peces, dos capturaban peces y crustáceos, pero cada una de tipo diferentes, mientras que las demás eran prácticamente omnívoras”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

jueves, 20 de noviembre de 2014

Competir por el espacio

“Debe haber ciertamente un solapamiento en la explotación de recursos e incluso del espacio, tanto en el caso de los invertebrados sésiles como el de otros invertebrados y peces. Es posible que una grieta sirva como guarida par un pez nocturno durante el día y ofrezca refugio a otro diurno por la noche.

Probablemente la mejor explicación que se ha encontrado hasta el momento es la que contempla el arrecife como un mosaico que se desarrolla no solamente en las tres dimensiones del espacio, sino también en la del tiempo. Si fuera posible identificar todos los peces presente, resultaría que no solamente desaparecen para ser remplazados por otros en unos meses, básicamente como consecuencia de la caza, sino también que la composición de las especies varía en función de la estación o el año. A pesar de este rápido intercambio, los arrecifes que han alcanzado hoy en día madurez y estabilidad temporal, presentan una comunidad bien organizada, par algunos ecologistas comparable con la de los hábitats terrestres”. 

Guía del mundo submarino
Foto Cyana Todo Buceo

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Competir por el espacio

“La variedad y profusión de peces y organismos que viven en un arrecife aumenta en función de la complejidad del hábitat. El archipiélago Indo-Malayo alberga a aproximadamente 2,000 especies de peces, más de 1,500 pueblan la Gran Barrera de Coral, aproximadamente 500 viven en el Caribe, 450 en Hawai; de 700 a 900, en las islas del océano Índico, y a casi 800, en el mar Rojo, sin contar los invertebrados que los acompañan. Tal multitud de especies, un admirable ejemplo de biodiversidad, hace pensar enseguida al menos en términos numéricos, cómo pueden convivir 150 especies en menos de 50 metros de arrecife y más de 50 en torno a un solo pináculo de coral. No obstante, ningún experto, a pesar de todas las tentativas realizadas, ha logrado explicar plenamente la riqueza de un arrecife. 

Tan sólo un estudio exhaustivo y profundo podría ayudar a revelar lo que hace posible, pero tales conclusiones tardarían años en ser extraídas y se llenarían con ellas cientos de páginas”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

lunes, 20 de enero de 2014

Vida en el arrecife: competir por el espacio

“Naturalmente, la división del espacio tiene una mayor importancia para los peces, que, durante el periodo de reproducción, eligen zonas específicas del lecho marino como nidos o que son por naturaleza territoriales. Con estas especies también es posible reconocer zonas muy concretas y limitadas que responden a necesidades específicas: relaciones sociales, nutrición, reproducción. Los típicos casos de división se encuentran en los blenidos y en los Pomacéntridos así como en las extrañas “anguilas de jardín”, pues los Cóngridos siempre viven fundidos con el sustrato. Estos peces, uno de los pocos casos de vertebrados sésiles vivos, junto con las anguilas congrio y las morenas, tienen un cuerpo con forma de anguila y permanecen dentro de un largo túnel que excavan en la arena en el que se zambullen rápidamente cuando les apunta la linterna de un buzo o sienten cualquier otra potencial amenaza. La parte frontal del cuerpo emerge del túnel y se balancea a medida que se alimenta del plancton que traen las corrientes. Su posición común está determinada estrictamente por el hecho de que ni siquiera en el apareo, que se produce entrelazando la cabeza y el tronco, abandonan totalmente el túnel. Al final de la fase larval, las crías cavan un túnel en el borde de la colonia manteniendo así la unidad”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

domingo, 19 de enero de 2014

Vida en el arrecife: competir por el espacio

Foto Cyana Todo Buceo
“Los refugios, simples salientes, oquedades, cuervas, orificios que dejan o incluso los espacios abiertos cerca de los corales y las gorgonias, no son sino parte del espacio ene. Que viven los peces y están destinados a ser ocupados, durante periodos variables. Se trata de un lugar más reducido que el destinado a la nutrición, y suele tener unas características bien definidas suficientemente conocidas por los peces que lo utilizan, como para llamarse “guarida”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

sábado, 18 de enero de 2014

Vida en el arrecife: competir por el espacio

“Dos especies de blenidos pueden convivir en proximidad aunque ambos usen los orificios que dejan en los corales las esponjas y los moluscos perforadores. Unos elegirán los huecos horizontales y los otros preferirán los verticales. Esta elección, a su vez, influirá en la alimentación y los hábitos sociales de las dos especies, evitando que se produzcan conflictos y situaciones de competencia. El hecho de compartir el espacio, al menos en organismos capaces de moverse, ha de ser interpretado de un modo más amplio y menos rígido de lo que se piensa. Los confines dentro de los cuales se mueve la especie exceden el espacio necesario para alimentarse, reproducirse y cumplir otras funciones”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

viernes, 17 de enero de 2014

Vida en el arrecife: competir por el espacio

“Una diferenciación en la alimentación igualmente compleja fue la que se ha observado en el pez ardilla nocturno, aunque viven principalmente de crustáceos, tienen diferentes terrenos de caza y cada uno selecciona su presa con arreglo al tamaño y al tipo (cangrejos, gambas etc) Gracias a ello, siente especies potencialmente competitivas pueden cohabitar en el prefecto equilibrio. El concepto de espacio vital para los organismos del arrecife, como par a todos los seres vivos, debe extenderse no obstante al concepto más preciso de “nicho ecológico”, sino también su papel dentro de la comunidad y su posición en lo que se refiere a los gradientes medioambientales que, en un arrecife, pueden consistir en la exposición a las corrientes, la intensidad de la luz, la naturaleza del sustrato y la mayor o menor presencia de grietas”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

jueves, 16 de enero de 2014

Vida en el arrecife: competir por el espacio

“Esto haría pensar que la biodiversidad de los arrecifes de coral debe adscribirse a una comunión precisa de los recursos, en el más amplio sentido de la palabra. Dicho fin se consigue principalmente a través de una extrema especialización en la exploración de la comida disponible. Una comparación del tipo de presa capturada por 17 especies de Serránidos y 17 Escorpéndios, todos ellos carnívoros y habitantes de la misma sección del arrecife, reveló que cada especie se distinguía de la otra tanto por el periodo en el que cazaba y el tamaño de la presa, como por la zona en la que vivía y cazaba. En particular, sólo una especie de Serránidos se alimentaba de peces, dos capturaban peces y crustáceos, pero cada una de tipo diferentes, mientras que las demás eran prácticamente omnívoras”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

miércoles, 15 de enero de 2014

Vida en el arrecife: competir por el espacio

Foto Cyana Todo Buceo
“Debe haber ciertamente un solapamiento en la explotación de recursos e incluso del espacio, tanto en el caso de los invertebrados sésiles como el de otros invertebrados y peces. Es posible que una grieta sirva como guarida par un pez nocturno durante el día y ofrezca refugio a otro diurno por la noche.

Probablemente la mejor explicación que se ha encontrado hasta el momento es la que contempla el arrecife como un mosaico que se desarrolla no solamente en las tres dimensiones del espacio, sino también en la del tiempo. Si fuera posible identificar todos los peces presente, resultaría que no solamente desaparecen para ser remplazados por otros en unos meses, básicamente como consecuencia de la caza, sino también que la composición de las especies varía en función de la estación o el año. A pesar de este rápido intercambio, los arrecifes que han alcanzado hoy en día madurez y estabilidad temporal, presentan una comunidad bien organizada, par algunos ecologistas comparable con la de los hábitats terrestres”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino

martes, 14 de enero de 2014

Vida en el arrecife: competir por el espacio

“La variedad y profusión de peces y organismos que viven en un arrecife aumenta en función de la complejidad del hábitat. El archipiélago Indo-Malayo alberga a aproximadamente 2,000 especies de peces, más de 1,500 pueblan la Gran Barrera de Coral, aproximadamente 500 viven en el Caribe, 450 en Hawai; de 700 a 900, en las islas del océano Índico, y a casi 800, en el mar Rojo, sin contar los invertebrados que los acompañan. Tal multitud de especies, un admirable ejemplo de biodiversidad, hace pensar enseguida al menos en términos numéricos, cómo pueden convivir 150 especies en menos de 50 metros de arrecife y más de 50 en torno a un solo pináculo de coral. No obstante, ningún experto, a pesar de todas las tentativas realizadas, ha logrado explicar plenamente la riqueza de un arrecife. 

Tan sólo un estudio exhaustivo y profundo podría ayudar a revelar lo que hace posible, pero tales conclusiones tardarían años en ser extraídas y se llenarían con ellas cientos de páginas”. 

Fuente:
Guía del mundo submarino