Mostrando entradas con la etiqueta Piel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Piel. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de julio de 2013

Sistemas sensoriales de los tiburones: Ampollas de Lorenzini

FOTO: DANIEL BOTELHO
"Unos órganos altamente especializados, que proceden en cierto modo del órgano de línea lateral, son las ampollas de Lorenzini, que llevan el nombre del doctor italiano quien las describió por primera vez en su libro -Observaciones acerca de los Torpedos- en 1678.

Se trata de pequeñas vesículas enterradas a pocos centímetros de la piel y conectadas con el exterior por un conducto lleno de una sustancia gelatinosa (que Lorenzini denominaba "humor") Los cientos de poros que se ven en la cabeza y el morro del los tiburones son sus aberturas al exterior. En particular, estas ampollas son electrorreceptoras que transmiten los estímulos, producidos por campos eléctricos muy débiles a través de cinco fibras nerviosas que conducen al nervio facial del encéfalo; los campos pueden ser de tan solo 0,01-0.05 microvoltios por centímetro. Para dar una idea de su sensibilidad, una batería que nos pareciera totalmente agotada sería considerada una potente fuente de energía para un tiburón.

La función de éstos órganos es identificar presas y se basa en el hecho de que los seres vivos incluidos el hombre, emiten un campo electrónico. Por tanto, gracias a las ampollas de Lorenzini, el tiburón es un detector de metales viviente, capaz de identificar las perturbaciones magnéticas provocadas por la presencia de las presas, que, por mucho que intentan esconderse o camuflarse, no pueden ocultar o eliminar la electricidad producida por su cuerpo".

Guía del mundo submarino

jueves, 4 de julio de 2013

La piel de los tiburones II


"Además de la protección contra el medio, parásitos, depredadores (mismos tiburones). Una importante función asociada con el mundo sensorial de los tiburones es la de proteger algunos nervios receptores, como las criptas sensoriales, que siempre están rodeadas por dos anchas escamas, una anterior y otra posterior. 

La parte superior en particular parece estar modificada para llevar agua hacia las criptas, haciéndolas así más sensibles a los estímulos. Una posterior investigación ha demostrado que la relación entre las escamas y los órganos sensitivos se da con otros muchos tipos de recoptroes. Se han identificado escamas que dirigen el flujo de agua hacia las narinas y otros sistemas sensoriales (tales como las ampollas de Lorenzini y el órgano de línea lateral), junto con escamas que forman una especie de barrera alrededor de los ojos que desvía el agua de esos delicados órganos para reducir la presión sobre ellos.

La función de las escamas más ampliamente estudiada por sus posibles implicaciones prácticas, y al mismo tiempo la más sorprendente, es la reducción de la resistencia al movimiento. Aunque pueda parecer extraño, las estructuras que transforman la piel del tiburón en un raspador también colaboran en su propulsión. Si se analizan matemáticamente las escamas placoideas, se ve que sus dimensiones y sus relieves son suficientemente grandes como para reducir microturbulencias en la lámina de agua que rodea al tiburón mientras nada, y , al mismo tiempo, suficientemente pequeño como para evitar un aumento significante de las superficie de contacto con el agua. Estos efectos combinados aumentan específicamente el aerodinamismo de los tiburones. Algunas especies particularmente rápidas parece que pueden modificar la orientación de las escamas mientras nadan mediante un proceso basado en la reducción del tamaño de la placa basal, lo que da a éstas más movilidad y la posibilidad de modificar el ángulo espontáneamente con el empuje del agua. Finalmente, el amplio rango de escamas incluye las asociadas con las aletas pectorales. Los dentículos se hacen casi lisos a lo largo del borde externo de las aletas pectorales para adaptarse al adelgazamiento de la capa externa en este punto, modificándose otra vez en la parte superior para contribuir al empuje hace arriba de las aletas".

Guía del mundo submarino

miércoles, 3 de julio de 2013

La piel de los tiburones


"La aspereza que se nota normalmente cuando se le pasa la mano desde la cola a la cabeza es debida a sus especiales escamas llamadas escamas placoideas. 

Al examinar con atención una escama placoidea (también conocidas como dentículo), se puede ver que consta de una placa basal incrustada en la dermis y una espina orientada hacia la cola que sobresale de la piel, la forma de la espina varía según la especie, presentando quillas, estrías y cúspides. La placa basal compuesta de un tejido óseo parecido a la dentina, está unida a la dermis mediante fibras de tejido conectivo.
La espina a menudo sostienida por un pedúnculo caudal, también se compone de dentina, pero está recuierta de esmalte, una sustancia de gran dureza altamente mineralizada. Cuando se caen las escamas (y un tiburón puede perder casi 20,000 al año), son reemplazas por otras nuevas, que van haciéndose más grandes según crece el tiburón y a veces adquieren un desagradable aspecto. 

Entre el esmalte (que no cubre la zona posterior) y la dentina de la espina, hay una capa de pigmento que le da un color oscuro. La variabilidad de las escamas va mucho más allá de estas diferencias macroscópicas y puede verse incluso en las diferentes partes del cuerpo de un solo animal: de hecho, toda la epidermis es un mosaico de escamas.
La comparativa entre varias especies indica que los dentículos de los costados pueden clasificarse en tres tipos principales: lanceolados con una sola lámina, de tres puntas y de cinco o más láminas".

Guía del mundo submarino